Cuenta la verdad y tambiƩn la mentira
- Feb 19
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Reseña: ¨Esto también es una casa¨ de Cezanne Cardona
āNo era que tuviera dos casas, sino que allĆ donde
faltaba casa habĆa ferreterĆa y allĆ dondeĀ
no habĆa ferreterĆa habĆa casaā.

Esto tambiĆ©n es una casaĀ (2025) de Cezanne Cardona es una travesĆa entre Javi y su madre Pilar enfrentĆ”ndose a la construcción de la identidad, influenciada tanto por la verdad como por la imaginación; mejor dicho, tanto por lo boricua y caribeƱo como por lo estadounidense. Entre querer ser una Chica Bombón, devolver todos los televisores robados por padres ausentes, posar como Holly Golightly y hacer nieve de poliestireno, la casa y ferreterĆa no solo guardan sus recuerdos como construcciones fĆsicas, sino como las estructuras emocionales y simbólicas donde sus recuerdos compartidos se sedimentan. Es una unidad simbiótica: allĆ se reconcilian el cuerpo y el pensamiento, la realidad y el sueƱo.Ā
Los nueve capĆtulos respiran a travĆ©s de los detalles. Aunque la careta de soldar, el counter, los tornillos, el hueco de bala en el letrero de la ferreterĆa y la mĆ”quina de poner precios traen a la mesa un sentido verĆdico a la dura vida de Javi y Pilar en Toa Baja por sus carĆ”cteres dulces, traumĆ”ticos o familiares, el autor no permite que olvidemos que todo se narra desde la ācasa soƱadaā. Javi lucha con las palabras, los dibujos, las fotografĆas y hasta con las mismas estampas que guarda su mente porque son ineficientes para replicar las experiencias propias. La novela nos enseƱa que el balanceo interminable entre la āverdadā y la imaginación son la Ćŗnica verdad posible: moldear y llenar los huecos es tambiĆ©n una forma de supervivencia. Por eso se siente tan nuestra.
Para Ć©l, esa pura verdad se ancla en su madre, el pilar de la novela. A veces Santa Teresa de JesĆŗs y otras MarĆa Magdalena, ella encarna un matriarcado caribeƱo complejo y contradictorio. Ella es mĆstica y realista, severa y compasiva, el sostĆ©n y la herida. Desde su figura como ToaĀ desembocan la fe, el sacrificio y la resistencia cotidiana que sostienen el vĆnculo familiar. Es a travĆ©s de ella que Javi aprende que habitar una identidad partida y ācomĆŗnāĀ no es una condena, sino una forma dolorosa y luminosa de pertenecer.
Esto tambiĆ©n es una casaĀ se puede observar desde tantas perspectivas mĆ”s allĆ” de la memoria y el espacio pero, personalmente, todas llegarĆ”n a la misma conclusión: esta novela se convertirĆ” en uno de los grandes clĆ”sicos de nuestro paĆs.
Ā 1 En La poĆ©tica del espacio, Gaston Bachelard entiende la ācasa soƱadaā como el espacio Ćntimo que guardamos en la memoria y la imaginación, un lugar simbólico que da forma a nuestro sentido de refugio y pertenencia.
Ā 2 āToaā, como se menciona en la lectura, es el tĆ©rmino taĆno para rĆo, madre, nana, teta.