Re-existencia
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Parte I: Plegaria Cimarrona
Evoco las memorias
que habitan el mar,
saco el machete cimarrón
como grito de libertad.
Me sumerjo en aguas profundas
de tempestad y calma,
siento el viento umbilical
que me conecta con Alkebulan,
madre de la humanidad.
Escucho las memorias del viento
que traza el atlántico,
invoco a mis orishas
y a mis loas también.
Me vuelvo rebelión, fuga,
danzante de las estrellas
guardiana de la noche.
Sueño en espiral,
lo que fue y lo que vendrá,
navego entre la sombra de los barcos
camino entre mis muertos
enciendo la luz de los saberes heredados
y canto en el lenguaje místico de las flores.
Invoco al monte,
para hacerlo mi hogar
le pido como súplica a la tierra,
que fortalezca mi dignidad.
¡Y grito fuerte!,
para tejer la rebelión
¡Y grito fuerte!,
para vencer al colonizador
¡Y grito fuerte!...
Hago ecos de caracolas encendidas
que dibujan nuestro devenir malungo,
como encuentro que posibilita el reexistir.
Y abrazar los mil soles del encuentro atemporal,
que permiten la remembranza de alegrías y tristezas.
Invoco a Yanga,
un guerrero espiritual
reconozco sus pálpitos del alma en mi memoria.
Así me transformo en hija del quilombo,
así me transformo en psíquica estelar,
así me transformo en pantera negra,
así me transformo en cimarrona,
bordada de inmensidad.
Parte II: Cordón umbilical, Alkebulan
Somos lunas danzantes
entre la marea cósmica del universo,
nos embriagamos de colores Framboyán
que se asemejan a la gran Alkebulan.
Muntú marimba danzante
Muntú belleza de Erzulie
Muntú cadencia de vida
Muntú que florece al amanecer.
Somos polvo semilla
–espora afrodiaspórica–
que poliniza la memoria
y renace a cada instante
a través de la metamorfosis infinita.
Vudú herencia kongo y ewe,
vudú herencia fon y yòrúba,
vudú fuerza de mambo y vèvè
con el poder de mil soles de helio y miel.
Somos tambores oníricos
reverdecidos en la floresta del espíritu
-sonidos ancestrales del ritmo de los mares-
que trazan las vibraciones de la existencia.
Ubuntu huella de caracola
Ubuntu zulú y xhosa
Ubuntu que trenza la vida
Ubuntu retorno al hogar.
Somos la evocación de las memorias
que habitan el mar,
sacamos el machete cimarrón
como símbolo de libertad.
Somos aguas profundas de tempestad y calma,
viento umbilical
que conecta con la gran Alkebulan.



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