El engaño de La Mirada ¹
- 44 minutes ago
- 3 min read

Desde sus inicios, una de las metas más importantes de la Cumbre Internacional de Afrodescendencia ha sido desestabilizar esas construcciones ideológicas que condenan a los pueblos negros a la no-existencia. La diáspora africana en Puerto Rico se ha enfrentado a la reducción de su existencia a algo meramente folclórico, una fracción de un todo más grande que la contiene; la puertorriqueñidad vinculada con el establecimiento del Estado Libre Asociado. Según este imaginario, el puertorriqueño es una mezcla de tres razas, separándose del resto del Caribe mayoritariamente negro. Sin embargo, esta no siempre fue la mirada dominante. A través de la curaduría de Desarchivar la Mirada: visualidades afrodescendientes en el archivo colonial, una exposición de postales de Puerto Rico durante los comienzos de la colonización estadounidense, la historiadora e investigadora afropuertorriqueña, Windy Cosme, nos muestra que estas fungieron como aparato ideológico que marcaba al archipiélago como negro, rural y obrero.
Cosme brinda una reflexión sobre las imágenes y la intencionalidad detrás del retrato. La curadora señala que la circulación de estas cumplía con el fin de imponer una mirada colonial sobre el territorio puertorriqueño y subordinar a sus habitantes a unas jerarquías raciales que permitían tildar tanto a la tierra como a las personas que la labraban como posesiones. No obstante, Cosme señala la importancia del proceso de desarchivar, visto como una interrupción del orden del archivo que nos permite desprendernos de las nociones que sostenemos, para dar apertura a otras preguntas y maneras de analizar lo que este guarda. Los archivos son instituciones coloniales que de ninguna manera carecen de narrativas construidas desde el poder, y que a menudo guardan silencios ensordecedores. Mediante la exposición de las fotografías, sin aquellas palabras utilizadas por los colonizadores para describirlas, Cosme rompe con el propósito original que tenían estas imágenes de reafirmar la condición de las personas negras como propiedad, brindando la posibilidad de examinarlas desde otro lente.
Visitando la exposición y leyendo las palabras de Windy Cosme, pensé en un planteamiento que hizo la Profesora Ivette Chiclana mientras daba una conferencia sobre Frantz Fanon. Allí nos comentaba que lo empírico tampoco es objetivo, sino que se refiere a lo que se puede palpar y validar con los sentidos. Explicaba que lo que vemos y percibimos conlleva un proceso de interpretación que está profundamente influenciado por lo que absorbemos de nuestro entorno. Y como podemos observar en el análisis de la curadora, aprendemos a captar e interpretar desde las imposiciones del imperio. De esta manera, las imágenes, como cualquier otro documento histórico, tienen una pluralidad de lecturas, algunas de las cuales han sido asfixiadas por el poder colonial antes de alcanzar un primer suspiro.
Esta consciencia es crucial para comenzar a pensarnos como personas afrodescendientes fuera de aquellos registros “oficiales” de nuestra existencia, que inevitablemente nos someten a un yugo que trunca nuestra búsqueda de sentido y libertad. Esta invitación a mirar más allá de lecturas impuestas de nuestra historia nos permitirá transformar nuestras visiones del pasado, pero también abre las puertas a otros futuros posibles. El imperio habrá podido fabricar sus invenciones de lo que somos en este cuento, pero no podrá escribir el final.
¹Aquí pongo “La Mirada” en mayúsculas para enfatizar el planteamiento de que lo que vemos e interpretamos es, en gran parte, el resultado de una imposición.



Comments