La noche boca abajo
hace 23 horas
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Por Kianny Antigua
Sabía que estaba muerto, los ojos vidriosos como el hielo que colgaba del caño se lo aseguraban.
—Quizás el corazón —se dijo al no ver sangre y notar una de las manos del sujeto debajo del cuerpo, cerca del pecho.
A lo mejor debió llamar a la policía, pero la noche estaba muy fría. Acercó su cartón lo más que pudo al extraño y juntos, buscando el calor humano que hacía tiempos venía echando de menos, pasaron la noche ignorando la luna.

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