Las filosofías que nos pertenecen
- afrodescendenciaup
- Dec 18, 2025
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Reseña
Afrosaberes: compendio crítico teórico Cumbre Afro

Ante el desvelo del fascismo del Norte que afecta directamente el Sur global, nombrar y apalabrar los saberes de nuestras comunidades resulta ser una necesidad urgente. Este es el logro de la publicación del compendio Afrosaberes: crítico teórico Cumbre Afro, compilación de diferentes ponencias presentadas en la tercera edición de la Cumbre Internacional de Afrodescendencia 2024. A lo largo de cinco secciones—Memoria, Territorialidades, Raza y Género, Poéticas Afro y Cimarronaje—, el trabajo de la investigadora principal, Zaira Rivera Casellas, y sus internes, Nairobi Hernández Francia, Elena Ramos Díaz y Eduardo Ramos Carrasquillo, comprueban la pertinencia de juntar saberes que conversan entre sí.
Si nuestro lema este año fue Recordar es resistir, este compendio comprueba ser el resultado de mirar cómo nuestras memorias y saberes comunitarios nos ayudan a existir y (sos)tenernos, pase lo que pase. Por esto mismo, el compendio comienza abriendo los espacios de nuestra memoria colectiva. Agustín Laó-Montes reconoce que nuestras memorias, constantemente politizadas y desvalorizadas, sufren del racismo antinegro que provoca los silencios beneficiosos para el coloniaje y la opresión. A través del nombramiento de corrientes de pensamiento radical negro, Laó-Montes nos invita a cultivar nuestras memorias fundamentales para nuestra liberación fuera de las estrutucturas de nación-estado. Sea por feminismo negro, negritude, Quilombismo, apalancamiento, feminismo de barracón, feminismo decolonial o cualquier otra vertiente, este ensayo nos abre la puerta a imaginar nuestra memoria como la herramienta para llegar a ese Ubuntu que tanto anhelamos. Un Ubuntu lleno de música como evocan las memorias de Carlos “Xiorro” Padilla con el Kokobalé y Eleuterio Santiago Díaz con los “Hombres negros de punta en blanco” (p. 29) en donde nos atrevemos a “abrazar el pasado para construir el futuro”. (p. 15)
En la sección de Territorialidades, vemos con evidencia concreta que las estructuras de nación-estado y su poder político afectan directamente a los pueblos. En la investigación sobre territorios afrodescendientes, de Oswaldo Bilbao Lobatón y Luis Tacuche More, se prueba que la opresión geográfica y el desplazamiento son un resultado directo de la inacción gubernamental en implementar las normativas de derechos. Detrás de la negligencia, se permite que se pierdan comunidades enteras a lo largo del Caribe y América Latina por falta de protección del Estado. Esto se observa cuando las estructuras de poder político imponen sus narrativas en la memoria de nuestros espacios. El silencio gubernamental presenta ser el catalizador del silencio en la cultura nacional. A través de un recorrido de los espacios públicos en Puerto Rico, Rafael V. Capó comprueba que nuestras estatuas, monumentos e imaginarios culturales físicos perpetúan el mito del mestizaje que se enseña desde temprano en nuestras escuelas. Una memoria que minimiza la importancia y presencia de nuestra herencia africana desde posiciones de subyugación híper sexualizada. Sin embargo, reconoce que “Decidir qué recordar y cómo conmemorar siempre se enfrentará con alternativas y contraargumentos críticos” (p. 104). Es importante reconocer que nuestros saberes, en especial desde identidades nacionales, van a estar ligados a lo que la nación-estado decida qué recordemos. Ante esto, Rafael V. Capó sugiere adentrarnos a una filosofía de “memoria participativa” en donde la comunidad tenga voz y voto (p. 106). Como medida de acción, Isar Godreau, Mariluz Franco Ortiz, Deborah Upegui Hernández, Mayra Díaz Torres, Kimberly Figueroa Calderón y Alberto L. Velázquez Estrada determinan enfrentarse al problema de representarnos desde nuestra identidad racial para corregirlo y proponen una serie de preguntas para combatir la invisibilidad étnica en las estadísticas. Sin embargo, aquí estamos y estaremos; en donde las estructuras de memoria política han dicho que no existimos.
La segunda sección de este compendio, titulada Poéticas Afro, está compuesta por cuatro escritos: “Acerca del deber de narrar” por Francisco Félix, “Dejar de ser para volver a ser: estrategia política para re-existencia” por Edizon León Castro, “Construyendo hogar: Autoprocreación y cimarronaje de las mujeres negras” por Odette Casamayor-Cisneros y “Lo que callamos en la camiona” por Jhak Valcourt. En varios de los textos que se presentan, particularmente las palabras de Francisco Féliz y Jhak Valcourt, nos mencionan cómo se contempla la sociedad a raíz de su identidad descolonial como hombre afrocaribeño. En un momento dado de esta lectura Félix nos demuestra la transformación de su escritura como parte del proceso de encuerpar esta práctica.
Valcourt recalca lo inhumano que es el trato, la carencia de sensibilidad, corazón y respeto que caracteriza el estado de otredad de la no-ciudadanía adscrita a sus cuerpos. Entre esas características entabladas a través del artículo, aparecen algunas como: la celda, los insultos de los presos, las intervenciones invasivas, y todas esas acciones en contra de la voluntad. Todos estos detalles culminan en un recuento que trae la putrefacción causada por las trabas de corrupción a través de las cuales se monitorean los movimientos de migración de la población haitiana y de sus descendientes a la superficie, convirtiendo su racismo y xenofobia en factores innegables de esta realidad. Esto es sólo una parte que atraviesa el hombre afrocaribeño como parte de las vivencias crueles en el estado colonial y del blanco.
La cuarta sección de este compendio se titula Cimarronaje y se divide en cuatro lecturas: “Los nangobá y la noche de San Miguel” por Ricardo Mariani, “Hacia una reflexión epistemológica de la filosofía cimarrona de Ogún” por Dinah M. Orozco-Herrera, “Malungaje, memoria política y escritura: una reflexión” por Jerome Branche y “La acimaronería analéctica en la escritura de autoras afropuertorriqueñas” por Zaira Rivera Casellas. El artículo de Ricardo Mariani trae a la luz la idealización como un mecanismo de domesticación del espíritu africano. A través de la africanización de la religión de los señores, estas se convirtieron en un instrumento de identidad y solidaridad colectivas, en un genuino vestigio de nuestra resistencia cultural.
Por otra parte, a través del estudio de las obras seleccionadas, Casellas busca profundizar en sus incidencias liberadoras a partir de cuatro ejes temáticos: Las subjetividades urbanas otras (Mayra Santos-Febres), el pasado ancestral (Yolanda Arroyo Pizarro), el archivo de la memoria racial (Ivonne Denis Rosario) y la vulnerabilidad de la infancia (Dahlma Llanos Figueroa). Concluye que la escritura de Santos-Febres apuesta a las subjetividades urbanas y a los juegos de lo erótico como método de liberación de los cuerpos sexodiversos y negros de la opresión que les acontece. En el caso de Yolanda Arroyo Pizarro, plantea que esta se aferra a la violencia del lenguaje presente en la reconfiguración de un mundo de guerreras que están repoblando el imaginario histórico afrocaribeño. En cuanto a Yvonne Denis Rosario, establece que las interrelaciones de su escritura con el archivo de la memoria racial reordenan y recuperan fragmentos de una tradición cultural afropuertorriqueña. Esta parte del compendio culmina afirmando que Llanos-Figueroa utiliza la reinvención que hace del mundo de la infancia para iluminar pozos oscuros de la historia de la esclavitud junto a su legado en las vidas de sus descendientes.
Precisamente, el logro de esta publicación es nombrar las múltiples filosofías que nos componen como disidencias sexodiversas y raciales. Las partes de este compendio envuelven perfectamente los estudios afro centrados en una sociedad llena de violencia hacia los mismos cuerpos marginados. Tanto el negacionismo cultural como el insularismo revelan la eliminación de nuestros cuentos fundacionales como parte del Caribe y Abya Yala. Gracias a los autores como Francisco Félix, Jhak Valcourt, Zaira Rivera Casellas, Dinah Orozco Herrera, por sostener la rigurosidad de nuestra documentación literaria. Seguiremos, con el lema imprenta, en el rumbo de despertar nuestras mentes y prácticas como parte de nuestra memoria histórica colectiva.



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