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El Caribe ardiente

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Reseña Volcán: Memoria de Montserrat de Yvonne Weekes


Portada Volcán: Memoria de Montserrat por Yvonne Weekes
Portada Volcán: Memoria de Montserrat por Yvonne Weekes

En la novela de Yvonne Weekes, Volcán: Memoria de Montserrat, se plasma una particularidad ecológica desastrosa como respuesta de los sollozos de la tierra. Dentro de los recovecos del Caribe, se sitúa la isla de Montserrat, donde se encuentra el volcán Soufrière. Durante el mes de julio de 1995, despertó un evento que no calmaría hasta dos años después, causando que más de la mitad de la población se quedara sin país. Como método de supervivencia, la autora encuentra a su realidad enfatizando su pasión como gestora cultural, ejerciendo una posición de goce y resistencia ante el caos. Sin embargo, los temblores, la oscuridad de los días y la incertidumbre de cuándo se volverá a dormir el volcán, lleva a ella, como muchos otros montseraterrenses, a despedirse de su tierra bajo la promesa suelta de regresar. 


Como caribeños, nos inclinamos hacia la memoria tanto histórica como colectiva para entrelazar nuestras realidades similares en esta región. En particular, en los territorios de Puerto Rico que desde el 2017 han sido víctimas de distintos desastres: los huracanes Irma, María y sus sucesores, los temblores que impactaron mayormente el sur y el oeste, la pandemia, el gobierno. Este último mencionado ha sido constante en violentar al pueblo ante su organización terrorífica a sabiendas de que nuestro archipiélago inevitablemente se enfrentará a un desastre natural. Precisamente, Weekes menciona esa misma inacción de parte de los líderes políticos de su isla y lleva a cabo otra mirada que observa el trato de los cuerpos racializados de Montserrat. Por la debilidad política, ella, como muchas personas negras, fueron obligadas a irse para que luego llegaran las personas blancas y extranjeras a aprovecharse de la crisis. Esto realmente nos puede poner en perspectiva cuán chocantes fueron las cifras tanto de desplazamiento como de muertes que hemos sufrido bajo la colonización. 


Los paralelismos entre Puerto Rico y Montserrat son significativos. En principio, por nuestro estatus colonial reforzado que nos ha condenado a vivir bajo el yugo del amo. Hemos sido expuestos a tantas violencias desde nuestro nacimiento que curiosamente intentan suavizarlo tildándonos de un dramatismo severo. No obstante, aquí está la evidencia de que en efecto estamos siendo tergiversados por el insularismo dentro del meta archipiélago, como bien plantea Benítez Rojas en su libro La isla que se repite. Esta novela arma la memoria quebrada de una tierra fragmentada luego de la erupción del volcán Soufière. Nuevamente, tanto Yvonne Weekes como muchos escritores y artistas afrocaribeños dan una señal para despertarnos y ejercer nuestro rol político como pueblo. 


 
 
 

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